Desperté agitada.Llevaba varias semanas sin descansar como debia,lo cual me producía un estado de malhumor inaguantable.Oliver,mi pareja desde hacía varios años se había levantado hacia bastante tiempo,puesto que yo me habia vuelto a quedar dormida una vez más y como siempre él aterrado por mi mala leche matutina no habia tenido el valor de despertarme.Eran las diez de la mañana, si me daba una ducha rápida tal vez conseguia llegar después del descanso. Me levante y senti un mareo repentino que me llevo a volver a la cama, y poco a poco se fue pasando dejando tras de si una angustia insoportable, como pude fui hasta el baño a vomitar.Me duche,y me vesti con un jersey grueso,unos leggins calentitos y unos vaqueros encima.No me apetecía desayunar nada,así que cogí algo de suelto por si se me abría el apetito por el camino.Justamente cuando iba a a
salir apareció Oliver dándome con toda la puerta en las narices.
-Cariño,lo siento,no sabía ni por donde iba,estoy muy cansado. - Me sonrió pero no se acerco a darme un abrazo puesto que llevaba la camiseta llena de sudor.
-No te preocupes,yo tampoco se donde tengo la cabeza hoy.- Me acerque a él y le plante un suave beso en los labios.
- Vas a clase?,siento si no te he despertado,ya sabes que te tengo pánico recien levantada.-dijo agachando la cabeza para que me diera pena.
- Sí, voy a intentar llegar a las últimas dos horas,espero que merezca la pena porque no me he levantado con buen pie.-Suspire.
- Qué te pasa mi amor? - dijo frunciendo el ceño,algo que me encantaba de él,puesto que se notaba su preocupación por mi bienestar.
-Simplemente me he levantado un poco mareada y he vomitado,pero me he repuesto con la ducha,no te preocupes!.Cambiando de tema, como llevas tu entrenamiento?- Sonrei abiertamente al ver la ilusión en sus ojos.
-Genial, el mes que viene tengo las pruebas,y tendras a tu propio bombero en casa.
Reí con ganas sabiendo la de bromas que le haría cuando pasará aquellas pruebas tan duras.Me despedí de él con un beso y cerré la puerta.Todo fue demasiado rápido, bajando las escaleras volvi a marearme,perdí el equilibrio y caí duramente.Sólo pude maldecir el anuncio de Danacol,tanto bajar escaleras, el ascensor era más seguro y perdí el conocimiento.
domingo, 23 de marzo de 2014
Al borde del precipicio
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